Las consecuencias de cobrar menos por tus servicios

consecuencias de cobrar menos

Seamos honestos. Todos los que hemos ofrecido servicios profesionales nos hemos sentido impotentes y frustrados con algunos clientes. No obstante, la culpa no es de ellos, es tuya, pues no supiste cobrar y darte el valor que merecías. ¡Estas son las consecuencias de cobrar menos por tus servicios!

Si un cliente exige, está bien, pero si un cliente impone, hay un problema de roles. La típica frase de “el cliente siempre tiene la razón” NO es real. El cliente merece la mejor experiencia, pero te contrató para que tú le digas lo que tiene que hacer, y no al revés; de lo contrario eres un empleado más que tiene a su merced.

Así que, mi querido lector… ¿Eres un empleado de tus clientes, o realmente eres un consultor? En este breve artículo te voy a mostrar las consecuencias de no cobrar lo que mereces por tus servicios.

9 consecuencias de cobrar menos de lo que deberías

Fíjate que digo menos y no poco. No es lo mismo cobrar poco que cobrar menos de lo que te mereces.

  1. Si no te haces respetar tu cliente no te respetará. Cuando cobras menos de lo que te mereces no solo dejas de ganar dinero, también te obsesionas con querer entregar de más.
  2. Cobrar más no solo filtra a tus clientes, también impone respeto y garantiza más compromiso de su parte porque supone más esfuerzo económico. Así que cobrar menos te hará trabajar con muchos clientes que no quieres y que suponen un compromiso para ti en vez de un crecimiento y una buena facturación.
  3. Cuando cobras menos de lo que te mereces es porque no confías en que tu servicio y tu talento sean suficientes, y será hasta incómodo vender tu servicio.
  4. Cobras menos porque no tienes una oferta y quizás ni una metodología fácil de replicar. Cuando sabes que aportas valor y que tienes un sistema y oferta que respaldan tu trabajo, nunca más vas a cobrar menos de lo que te mereces en ese momento en que presentas una propuesta.
  5. Si te enteras de que tu competidor cobra más, te hundes en la miseria, cuando realmente tienes que entender que solo tú eres tu propio competidor y tienes que ir subiendo precios en función de los resultados, tus años de experiencia y el valor real que aportas a tus clientes.
  6. Tus clientes suelen medirte por los entregables y resultados puntuales, y no por la real transformación que has provocado en sus negocios, y esto es nuevamente tu culpa por cobrar lo mínimo con tal de cerrar a un cliente.
  7. Cobrar menos es muy común cuando quieres ofrecer un precio competitivo en el mercado. Posicionarte como el más barato no es el mejor posicionamiento en negocios de asesorías, porque no serás LA OPCIÓN, serás una opción más.
  8. Le coges pena a un cliente que prácticamente se tira a muerto diciéndote que no tiene presupuesto. Bajas tu presupuesto por querer ayudarle y termina siendo el cliente más pesado. No puedes tenerle pena a ningún cliente; si el cliente no te impone y supone un reto, no lo tomes.
  9. Cuando no confías en ti o tu servicio, sobre-vendes de una forma muy exagerada, te comprometes a resultados que no puedes garantizar y haces presentaciones de 30 diapositivas. Con todas estas expectativas tu cliente nunca estará conforme y se convertirá en tu peor tormento. Es más, déjame decirte algo: mis propuestas de seis cifras tienen 3-4 páginas verticales como máximo. Eso sí, mi contrato sí tiene muchas más páginas, pero a eso llegan después de haberme pre-aprobado.

¿Cuándo debería cobrar más?

Una cosa sí te digo, con este artículo sobre las consecuencias de cobrar menos no quiero ser uno de esos gurús que te dice que debes cobrar más, sí o sí. Cobrar más es una mezcla de dos grandes resultados:

  • Procesos aterrizados y 100% replicables
  • Clientes felices con resultados demostrables

Si tienes esto, puedes ir subiendo tus precios y tarifas en función de tu demanda. Recuerda que lo primero que subirás será el valor que vas a aportar y luego el precio que vas a cobrar. ¡Nunca al revés! 

Cobra a tus clientes lo que vales, pero demuestra que realmente lo vales

Vilma Nuñez

Para concluir, sé que es duro afrontar las consecuencias de cobrar menos y que hay muchos factores que influyen. El principal es que no te crees lo suficientemente bueno. Por ello, te recomiendo leer nuestra guía para montar un negocio de consultoría y, si te quedas con sed de más,  no dudes en pedir información sobre nuestra certificación para consultores. ¡Allí encontrarás todo lo necesario para impulsar tu negocio al éxito! 

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